DE LAS PRIMARIAS DEL PSOE PASANDO POR FE-JONS (Agosto 2.010),
Publicado en el Núm. 235 (ÉPOCA II) de "La Gaceta Escurialense").Por si esto fuera poco, y una vez más, se ha repetido una tediosa constante dentro de la vida pública española: la imposición de un Candidato desde las más altas jerarquías del partido -el mismo Zapatero apostaba públicamente por Trinidad Jiménez- frente a Candidatos más asentados por la base y de una sólida implantación territorial, como es el caso de Tomás Gómez. Es a esta actuación de Zapatero a la que se han opuesto los militantes madrileños. Imposición de Candidatos desde arriba o elección de los mismos desde abajo. Viejo dilema que todavía no encuentra una clara y tajante solución en el seno de nuestros procesos electorales.
Y si ello no ha encontrado una solución unánime -a favor de los afiliados de base y de su indudable derecho a elegir- en la generalidad de nuestras organizaciones políticas, mucho menos aún ha encontrado respuesta dentro del falangismo. Está costando demasiado la implantación de estos sencillos hábitos democráticos en nuestras organizaciones. Procedimientos judiciales y áridos debates internos que van consolidando -a veces demasiado lentamente- los derechos de los militantes frente a las imposiciones de sus máximos responsables. El último capítulo de esta batalla se está desarrollando en Falange Española de las JONS donde -poco a poco pero de forma inexorable- van abriéndose paso los instrumentos de la democracia interna y de la transparencia en la gestión frente a la inaudita opacidad de un pasado reciente.
Nuestro caso es único. Los falangistas y sus curiosas costumbres de gobierno. Ahora ha tocado en FE-JONS. Resulta que los máximos responsables de este partido -por cierto que Diego Márquez y Jorge Garrido llevan más de un año haciendo caso omiso de un procedimiento disciplinario interno que los ha suspendido en sus funciones- presumen de un comportamiento escrupulosamente democrático en sus decisiones internas, pero ocultan el hecho de haber eliminado previamente -de una forma no tan escrupulosamente democrática- a todo el grupo interno opositor que pretende estructurar una alternativa frente a la línea política de estos curiosos dirigentes. Esta eliminación -que los ha dejado gobernando el partido en solitario- se ha realizado por diversos procedimientos que, de más que dudosa legalidad, están siendo objeto al día de hoy de oportuno control judicial.
Imaginaros esto en el PSOE. Imaginad a Tomás Gómez -si al final es él el vencedor- felicitándose públicamente por la excelente salud democrática del funcionamiento interno de un partido que ha organizado estas primarias. Y ocultando frente a todos el asombroso hecho de haber excluído de cualquier posibilidad de concurrencia -a este proceso electoral interno- tanto a la propia Trinidad Jiménez como a la práctica totalidad de los afiliados que la hubiesen mostrado su apoyo público. Impensable... ¿verdad? Organizar unas primarias para que pudieran votar sólo un par de opositores aislados y una mayoría abrumadora de partidarios del candidato único. Esto es lo que está ocurriendo en la FE-JONS previa a la Transición del Marquismo a la Democracia: que se está organizando un proceso electoral en el que la oposición democrática no puede ni votar ni, por supuesto, concurrir.
Muchos estamos luchando por el final de estos infumables hábitos políticos. Y tengo la impresión que esta lucha política es de contenido común a todos los que tenemos una misma visión de la vida interna de una organización política. Porque creo que tanto da que peleemos por una extensión democrática dentro de nuestras formaciones rojinegras como que otros -los militantes de la Federación Socialista Madrileña, por ejemplo- estén luchando por estos mecanismos dentro de sus organizaciones respectivas. Todos estamos pugnando -a la postre- por lo mismo: una mayor y mejor distribución del poder mediante un ejercicio adecuado de nuestros derechos. Entendiendo -todos también- que no basta con la proclamación legal expresa de estos derechos, sino que a ello hay que añadir la lucha por darles contenido y efectividad. Una historia tan vieja como el Mundo. Como la misma España. El dilema entre el poder de unos pocos frente al deseable poder de muchos, y el ejercicio de la Democracia entendida como algo constante y progresivo, y no como una aburrida y repetitiva costumbre realizada -cuando se realiza- cada cuatro años.


Ignacio Toledano Martínez es Abogado en ejercicio del Ilustre Colegio de Madrid. Tiene 48 años. Falangista. Escribe periódicamente en los Medios EXTRACONFIDENCIAL, DIARIO DE LA SIERRA y MEDITERRÁNEO DIGITAL.
jose ignacio fontanet vilalta dijo
TOLEDANO POR EL AMOR DE DIOS NOSE KE HA HECHO DE MAL DIEGO PERO TE ASEGURO K NOVEO DE MOMENTO RELEVO K PUEDA YO ESTAR TRANCILO CUIDADO ATI NO TECONOZCO PERSONAL MENTE PERO DE MOMENTO FIDELIDAD ADIEGO AVER SI MECOGES MANIA SIN CONOCERME UN ABRAZO Y UN GRAN ARRIBA ESPAÑA
18 Agosto 2010 | 10:41 AM