MANIFIESTO A FAVOR DE LA SIERRA DE GUADARRAMA

Varios Colectivos Ciudadanos de la Sierra de Guadarrama, entre los que se cuenta el Foro Ciudadano Escurialense, y en colaboración con la Coodinadora "Salvemos la Sierra", han redactado el siguiente Manifiesto, con el ruego de que colabore a su máxima extensión. Y no sólo hago eso encantado, sino que ME ADHIERO plenamente a lo expresado en el mismo.
(ROGAMOS lo difunda en medida a sus posibilidades, asà contribuirá a abrir los ojos al consumidor, para que exija responsabilidades ante los gobiernos y las empresas poco honestas e irrespetuosas con el MEDIO AMBIENTE y los DERECHOS HUMANOS).
¿Eres tú Guadarrama, viejo amigo,
la sierra gris y blanca,
la sierra de mis tardes madrileñas
que yo veÃa en el azul pintada?
Antonio Machado. Campos de Castilla.
MANIFIESTO A FAVOR DE LA SIERRA DE GUADARRAMA
Desde que los “guadarramistas†de la Institución Libre de Enseñanza y los miembros de la Sociedad Peñalara pidieran la declaración de Parque Nacional para la Sierra de Guadarrama, o desde que Antonio Machado le dedicara versos inmortales, mucho ha llovido sobre el Guadarrama hasta que la sociedad y sus administraciones, a comienzos del nuevo siglo, intentan dar el paso definitivo elevando a categorÃa lo que la Sierra de Guadarrama ha sido siempre: una reserva de montaña, con un paisaje y un patrimonio medioambiental del máximo interés. Y al tiempo, hasta hace poco, un magnÃfico ejemplo de convivencia entre usos y medio natural.
Sin embargo, en las últimas décadas, la presión que ejerce el desarrollo expansivo de la ciudad de Madrid sobre la Sierra, ha puesto en cuestión el modelo de “convivencia†con el medio, un modelo madurado a lo largo de siglos.
La ruptura del antiguo modelo tiene su origen y justificación en las décadas del desarrollismo, cuando sociedades rurales relativamente deprimidas y en declive demográfico, no tenÃan otro recurso económico eficaz, durante los cambios acelerados que imponÃa la economÃa de los años 60 y 70 del pasado siglo, que la venta de sus fincas de labor. La venta de terrenos, por la demanda creciente de los habitantes de la ciudad, y el consiguiente desarrollo de la construcción y los servicios, al tiempo que supuso el inicio de una transformación social de gran magnitud, facilitó unas inyecciones de capital que permitieron que estas comarcas de la España rural de la época participaran en el desarrollo general del paÃs.
Pero hoy, tras décadas de cambio acelerado, la realidad y el potencial de estas comarcas se han modificado radicalmente. Las actuales sociedades que habitan la región de la Sierra de Guadarrama se parecen bien poco a las que lo hicieron hace sólo cuatro o cinco décadas. El mestizaje de las comunidades locales con los miembros y los usos de la sociedad urbana, la llegada de gentes desde los cuatro puntos cardinales y la preparación académica y vital de las nuevas generaciones nacidas en la Sierra, dota al conjunto de un enorme potencial. Este potencial que, por supuesto, también es económico, hace innecesario e injustificado que buena parte de la sociedad y las administraciones públicas sigan apostando por la construcción inmobiliaria como si se tratase, igual que entonces, de la única opción para el desarrollo.
Hoy no es posible ni razonable mantener indefinidamente la idea de que desarrollarse, significa ocupar más y más territorio, en una convocatoria sin fin para construir primera o segunda vivienda y atraer a los millones de ciudadanos madrileños que sueñan con abandonar la ciudad, construyendo infraestructuras mejores y más costosas, que rápidamente se colapsan y, en pocos años, de nuevo resultan insuficientes. Un modelo de urbanizaciones dormitorio, que se basa en el uso permanente del coche y que medioambientalmente, en el medio plazo, es insostenible.
El ingente esfuerzo económico que hace España, en este afán de aferrarse a la construcción como motor de crecimiento resulta disparatado si, además de la destrucción de entornos de alto valor ecológico y paisajÃstico a lo largo de todo el territorio nacional, pensamos que una economÃa “media†europea, que pretenda ser competitiva en un mundo cada vez más interrelacionado, deberÃa estar invirtiendo, entre otros capÃtulos, en EDUCACIÓN, sanidad, e investigación para el desarrollo, que sÃ, estas sÃ, son inversiones de futuro. Por el contrario, en el entorno de La Sierra de Guadarrama, lo que efectivamente hace décadas fue un motor de desarrollo, hoy es causa de degradación social y medioambiental.
Las formas tradicionales de resolución autónoma o local de las necesidades humanas suelen estar razonablemente adaptadas a las necesidades del entorno: en su secular proceso de consolidación y perfeccionamiento se han visto obligadas a ello para ser realmente eficientes y perdurar a largo plazo. Pero la globalización de la economÃa fuerza la especialización de las actividades económicas en cada lugar en función de las exigencias de los mercados, y no de las condiciones naturales de cada espacio de producción. Poco importa si las actividades impuestas en una comarca agotan los recursos naturales locales, como el suelo y las dehesas de nuestra Sierra, siempre que el beneficio obtenido hasta el declive definitivo de la base de recursos sea suficiente para justificar esa producción en ese momento y en ese lugar.
Olvidamos que el desarrollo sostenible, ha tenido siempre un componente de territorialidad, de marco fÃsico y geográfico, de sistema ecológico sobre ese marco. Al diluirse el territorio, por la ausencia de una dialéctica productiva y existencial con él, desaparecen también las raÃces y el sentido de pertenencia, que es fácilmente usurpado por nuevos territorios, tan nuevos como falsos, cuya esencia es el consumismo, el dinero y la propiedad.
Es urgente comprender que el desarrollo de las comarcas como la Sierra de Guadarrama debe reconducirse drásticamente, sustituyendo el consumo frÃvolo e irresponsable de territorio por un auténtico crecimiento basado en la recuperación parcial de usos agrÃcolas y ganaderos que generen productos con la garantÃa y la calidad necesarias para convertirse, al menos en los mercados locales, en productos de prestigio. Desarrollar una industria turÃstica en armonÃa con el entorno, limitando la presencia de vehÃculos a motor en el ámbito del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales y potenciar un turismo cientÃfico y cultural, fomentando las prácticas blandas del deporte, evitando las actividades que impliquen la presencia masiva de visitantes; aprovechando, siempre que sea posible, las infraestructuras de transporte público. En definitiva, se trata de promover procesos de economÃa adaptada al territorio, de economÃa de escala, como ciertas formas de turismo de calidad que pueden ser, y a la larga lo son con seguridad, mejor fuente de ingresos y crecimiento que la expoliación acelerada; algo que supone pan para hoy y hambre y frustración para mañana.
La construcción en los núcleos de población de estas zonas rurales debe limitarse y reconvertirse, especializarse, rehabilitando y edificando con criterios bioclimáticos y de calidad, en consonancia con el verdadero crecimiento interior, personal y colectivo, desarrollando una cultura de cohesión y participación que enriquezca al conjunto de la comunidad, poniendo en marcha nuevas estrategias de mejora.
Los municipios serranos deben buscar un modelo urbanÃstico distinto, tendente a la creación y el fortalecimiento de sus centros urbanos, creando espacios peatonales públicos y aumentando la densidad de los edificios en sus núcleos centrales, y no seguir levantando urbanizaciones de viviendas unifamiliares, que ya son demasiadas, en las periferias de los cascos urbanos. Social y económicamente siempre será más rentable para la comunidad construir en los cascos urbanos edificios de mayor densidad, liberando al mismo tiempo espacio para plazas y jardines, construyendo apartamentos de superficie media, y, algo que cada vez es más importante, fomentando la construcción o la reconversión de viejos edificios en locales de oficinas, en espacios de negocio, que den entrada a nuevas formas de economÃa.
Para sectores de la pequeña y mediana empresa, responsable de aproximadamente el 80% del empleo nacional, hoy, que la tecnologÃa lo permite, puede resultar tentador “escapar†de la presión o las dificultades añadidas que supone en la actualidad una ciudad como Madrid, y decidir instalarse en las proximidades de un parque nacional, a una hora, más o menos, de la capital o aún más cerca de la ciudad de Segovia, buscando un lugar en el que la calidad de vida y la productividad puedan ser superiores.
Los ayuntamientos en cuestión deben comprender que es mejor “negocio†construir oficinas y otros espacios de trabajo, que fomenten la creación o la llegada de nuevas empresas compatibles con el entorno, tratando de crear una economÃa propia y menos dependiente, que plantar urbanizaciones destinadas a segunda residencia que, para la comunidad, siempre van a dar un menor fruto. Al tiempo, los ayuntamientos afectados deben exigir toda la financiación necesaria para cubrir los gastos y las iniciativas municipales, a través de los presupuestos generales. No se deberÃa colocar a las agrupaciones locales ante la disyuntiva de tener que recurrir a ingresos extras, mediante las plusvalÃas generadas por la enajenación de terrenos públicos, para poder ejercer su función con la dignidad suficiente, o renunciar a parte de sus competencias. No hay que olvidar que los ayuntamientos son depositarios de un bien de interés general del que debieran ser custodios y garantes. Las acciones de los municipios y munÃcipes hoy, condicionarán sin duda, la calidad de vida de las futuras generaciones.
Para todo ello es necesario que la sociedad y sus administraciones cambien los modelos imperantes. Es imprescindible estudiar y racionalizar determinadas inercias para optimizar los recursos públicos. Las administraciones, y en particular las Comunidades Autónomas, deberÃan tratar de corregir estas tendencias y no potenciarlas con desarrollos legislativos tan negativos como la nueva Ley del Suelo que prepara la Comunidad de Madrid, y plantear un plan de ordenación para el conjunto del territorio de la Comunidad, que racionalice y limite el consumo y abuso del territorio, un bien común que no puede estar al margen del interés general.
En consecuencia, instamos a la ciudadanÃa a asumir el protagonismo necesario para forzar un cambio en el modelo de crecimiento de las comarcas del Guadarrama, y a las Administraciones de Castilla y León, y de la Comunidad de Madrid, a agilizar los procedimientos necesarios para garantizar, en la presente legislatura, la aprobación en los respectivos parlamentos autonómicos de una propuesta coherente y ambiciosa para conseguir la declaración de la Sierra de Guadarrama como Parque Nacional.
El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama puede y debe convertirse en emblema de modernidad y sabidurÃa, un hito en el camino hacia un cambio profundo en el modelo de crecimiento. Honrar nuestro pasado, convirtiendo la Sierra de Guadarrama en un aliado para el desarrollo y dejando de actuar como si se tratara de un enemigo a batir. Las administraciones, despojándose de la aparente desgana con la que afrontan el proyecto, deben dar el impulso necesario, concretando las declaraciones de buenas intenciones que jalonan el documento presentado por la Comunidad de Madrid, en planes concretos, con partidas presupuestarias definidas, para dinamizar y reorientar las economÃas locales y regionales hacia un futuro de sostenibilidad y desarrollo inteligente.
No convirtamos nuestra Sierra en la nueva lÃnea de costa de la especulación irracional, en competencia con el maltrecho Levante y otras zonas del paÃs, que ya no pueden soportar más agresiones. De este modo, los chalets con vistas a las Cumbres del Guadarrama, que podrÃan ser lo único que permanezca realmente protegido, serán una triste reedición de los apartamentos masivos con vistas al Mediterráneo que insultan nuestro sentido común.
NO PIDAMOS A LA NATURALEZA MÃS DE LO QUE NOS PUEDE DAR, PUES TODO EN ELLA, SALVO SU GENEROSIDAD, ES FINITO.

Ignacio Toledano MartÃnez es Abogado en ejercicio del Ilustre Colegio de Madrid. Tiene 48 años. Falangista. Escribe semanalmente en "La Gaceta Escurialense" su Columna "ANCHA ES CASTILLA". Además, escribe las Columnas "DE PENOL A PENOL" en MINUTO DIGITAL y "EL ATRIL" en "DIARIO DE LA SIERRA"http://www.lacoctelera.com.
amarcao dijo
Estimados amigos, les escribimos esta nota de presentación para
informarles de la creación del "Colectivo Salvemos La Chopera de
Collado Villalba – Madrid."
Solo necesitamos cinco minutos de lectura y un paseo por nuestro blog
donde podreis encontrar todo el historial de esta tala sin escrupulos
Este colectivo se crea para solicitar al Ayuntamiento de Collado
Villalba que cambie el emplazamiento que ha elegido para ubicar el
nuevo hospital comarcal. Ha elegido la finca de propiedad municipal
llamada "La Chopera". Esta finca está declarada en el vigente Plan
General de Ordenación Urbana (P.G.O.U.) de 9 de abril de 2003 como
"Suelo No Urbanizable Protegido por su Valor Natural o PaisajÃstico"
en su mayor parte y como "Suelo No Urbanizable Protegido de Ribera" en
la zona de influencia del arroyo Poveda que pasa a través de la finca.
Es de destacar que la protección de lo que se denomina "Ribera" es la
protección máxima que otorga el aludido P.G.O.U. En este sentido, el
propio P.G.O.U. de Collado Villalba dice: "La vegetación de ribera
constituida por sauces en primera lÃnea y chopos, olmos o fresnos en
segundo lugar…han de ser preservados de cualquier acción que pueda
afectarles por ser uno de los hábitats más utilizados por la fauna
local….Por ello, deben ser especialmente protegidos de la
urbanización."
En cuanto al Suelo Protegido por su Valor Natural, el P.G.O.U., con
respecto a las condiciones de uso y actividad dice: "En esta área
únicamente podrán albergarse actividades e instalaciones ganaderas,
deportivas, recreativas y culturales compatibles con la función de
protección que constituye la finalidad primordial del área." Es decir,
un hospital, de ninguna manera.
¿Cómo es posible entonces que el Ayuntamiento de Collado Villalba haya
propuesto a la Comunidad de Madrid la finca "La Chopera" para
construir un hospital comarcal?
De esta manera: como la finca tiene una superficie de 57.600 m2, con
una gran chopera que le da su nombre y el Ayuntamiento nunca se ha
ocupado de ella (no ha plantado ningún árbol, cuando se mueren los
deja pudrirse en el suelo y no los retira, no los poda ni los sanea,
no les prodiga el más mÃnimo cuidado) es normal, que haya bastantes
árboles en malas condiciones, si bien, y a pesar del Ayuntamiento, hay
muchos en buenas ó muy buenas condiciones.
Por tanto, sabiendo que habÃa chopos en malas condiciones, ha
encargado un estudio forestal que da como resultado que de 362 chopos,
el 58 % (210 chopos), se encuentran en mal estado y de ahà deduce que
La Chopera es "un entorno alterado artificialmente que ha estado y
está en fase de degradación" y, aunque parezca mentira, en vez de
ponerse a replantar y a cuidarla, concluye diciendo que "aquellas
condiciones que dieron lugar en su dÃa a la clasificación de este
suelo como especialmente protegido han desaparecido".
Ante esto, sólo podemos decir que el Ayuntamiento de Collado Villalba
debiera recordar su propia legislación. En el citado P.G.O.U. de
Collado Villalba, en el capÃtulo de Deberes de los propietarios de
Suelo No Urbanizable Protegido, el primero de ellos dice: "conservar y
mantener y, en su caso, reponer el suelo y su vegetación…para evitar
perturbación del medio ambiente y el equilibrio ecológico".
Está claro que el Ayuntamiento no ha cumplido sus deberes y alguien
tendrá que haber cuyas funciones sean hacer cumplir estos deberes,
¿quizá sea la Comunidad de Madrid? parece ser que sÃ. Lo más curioso
es que quien debe quitar la calificación de Suelo No Urbanizable
Protegido para que se pueda construir el hospital en La Chopera es,
precisamente, la Comunidad de Madrid.
Pues bien, a la Comunidad de Madrid le pedimos que no nos quite una de
las muy pocas zonas verdes protegidas con las que contamos en Collado
Villalba y sobre todo, que tenga presente que lo que NO dice el
informe del Ayuntamiento es que la "degradación" a la que alude es
REVERSIBLE, es decir, que si se plantaran algunos chopos donde hace
falta, se podaran, se sanearan y se regaran, al cabo de unos años La
Chopera serÃa un modelo de zona verde de Villalba. Entendemos que, si
algo está mal pero puede cambiarse, es reversible, no se debe
destruir y máxime si es un terreno legalmente protegido.
Por otro lado, es obligado mencionar que más de la mitad de La Chopera
está en buenas ó muy buenas condiciones y aún más importante, tiene la
mayor riqueza ornitológica de Villalba y una de las mayores de toda la
sierra de Madrid, sólo esto es motivo suficiente para cuidarla. Además
se encuentran varios tipos de lagartos y otros reptiles, que también
están protegidos por la ley.
Por último decirles que nosotros no estamos en contra de que se haga
un hospital, ¡de ninguna manera!, estamos en contra de que se haga en
un terreno protegido como es La Chopera y nos consta que el
Ayuntamiento tiene al menos otro terreno para hacerlo (cerca de la
I.T.V.)
Piensen que si el Ayuntamiento triunfa en su empeño, se creará un
precedente por el cual cualquier Ayuntamiento que quiera suelo para
construir y tenga suelo protegido, con solo abandonarlo unos años y
decir que está en vÃas de degradación, podrá desproteger el suelo y
construir. Por este procedimiento, en pocos años nos quedamos sin
zonas verdes. ¡Esto NO se puede permitir!
Sólo nos queda confiar en su sensibilidad y sentido de la justicia
para que ustedes que pueden airear este tipo de "fechorÃas" de los
Ayuntamientos, ejerciten ese poder y lo den a conocer.
A continuación les enviamos una serie de fotografÃas, planos de La
Chopera y calificación de su suelo según el P.G.O.U. de Collado
Villalba y normativa del Suelo No Urbanizable Protegido del mismo
P.G.O.U. De esta manera podrán comprobar la veracidad de todo lo
anteriormente expuesto.
COLECTIVO SALVEMOS LA CHOPERA DE COLLADO VILLALBA- MADRID-
e-mail: salvemoschoperavillalba@gmail.com
http://salvemoschoperavillalba.blogspot.com/
--
Colectivo Salvemos La Chopera
http://salvemoschoperavillalba.blogspot.com/
Deciros que se han presentado 510 alegaciones a la CAM y estamos
esperando el dictamen de los tecnicos de la comunidad.
16 Septiembre 2008 | 10:13 PM