LA HOZ Y EL MARTINI
Publicado en el Núm. 35 (ÉPOCA II) de "La Gaceta Escurialense".
“La Hoz y el Martini”. Tiene gracia el apelativo. Así han bautizado los jóvenes militantes falangistas a esa izquierda de diseño -también llamada progresía Benarroch- que anda luciendo palmito por España desde la llegada de los socialistas al poder o, desde luego y como yo creo, desde muchísimo antes de ese evento político. Porque en España, desde hace ya muchísimos años, lo verdareramente rentable -lo que mola- es ser progre de diseño y olé. Y es que valen para todo estos tíos: lo mismo te montan y organizan todo un Canal “Cuatro”, como que te escriben y crean cualquier serie televisiva de escasa audiencia pero altos beneficios, como que te aparecen en regatas y saraos mallorquines dignos del Hola, después de homenajear, claro está, a la Abogada de Otegui en la Fiesta Anual de los actores. Y eso sin contar con los inusitados gustos zetaperos -más propios de un aristócrata ruso de principios del XX que de un gobernante occidental- de llevarse a quince cocineros a tu lugar de veraneo.
Todo esto viene a cuento porque nuestro Pueblo está de enhorabuena. Por obra y gracia de nuestro Ayuntamiento, la Hoz y el Martini viene a visitarnos, a honrarnos con su carísima presencia en nuestras Fiestas Patronales. Máximo exponente de la progresía benarrochiana, contamos con la ilustre presencia de Ana y Víctor.
Nada menos que Ana Belén y Víctor Manuel (no confundir con Enrique y Ana, por favor, que ese es otro palo). Eterna pareja musical española, caracterizada por ofrecernos el mismo disco desde hace muchos -muchísimos- lustros. No sé si os habréis fijado. Haced la prueba. Poned una canción de Ana Belén y, seguidamente, poned otra... ¿no os parece siempre la misma? Y lo mismo ocurre con sus películas: ved una escena de una y luego de otra. Comprobaréis como pueden intercalarse perfectamente. Del encantador Víctor tres cuartos de lo mismo, aunque en su caso se trata de la misma canción todo el rato (una canción interminable de dos horas de duración). Como falangista, tendría mil y un motivos para meterme con esta antiquísima y tediosa pareja. Pero no esgrimiré ni uno... ¿para qué? Estamos en Agosto y debemos tender al buen rollito vacacional. Lo único que diré -y ello como simple espectador- es que son pesadísimos. Rabiosamente tediosos. Absolutamente carentes de cualquier interés. Sólo una vez me han divertido, y ello en razón del irrepetible tándem Vicente Aranda-Ana Belén en la película Libertarias.
En esta divertida cinta, una monja es asimilada por las milicias anarquistas, las cuales acogen en su seno a esta piadosa sierva del Señor. Demuestra así Vicente Aranda (con la inestimable ayuda de Ana Belén, que hace un papel de miliciana guay), que los milicianos de la CNT-FAI -verdaderos defensores de la legalidad constitucional y parlamentaria de la República- no asesinaban curas o monjas. Creo recodar que se cargan a todo un Obispo al principio, pero es que este Obispo es, a todas luces, muy malo según el Guión. Con ello, Vicente Aranda demuestra que lo de la persecución religiosa es un invento fascista, y que -si alguna y rara vez se ejecutó a algún clérigo- fue porque, evidentemente, se lo merecía. La cinta acaba con una verdadera finta historiográfica, ya que la monjita muere a manos de las tropas moras y fascistas, con lo que este dúo cómico español viene a acreditar que las religiosas eran torturadas, violadas y asesinadas (no necesariamente por este orden secuencial) no por los democrátas luchadores de la FAI, sino por los rebeldes fascistas. Mírala, mírala... la Puerta de Alcalá... Yo os animo a ver, de nuevo y bajo esta perspectiva, esta película, verdadero icono del progresismo design. Luego, entenderéis mejor la filosofía de la Memoria Histórica Zetapera, que consiste en ver la vida española con la visión de un solo ojo. El ojo de la Izquierda Real (con mayúscula). De la Hoz y el Martini.
Más o menos, todos conocemos lo que esta gente significa. Más o menos, sabemos por dónde se les ve el plumero, y manifestamos -en voz más o menos alta- la opinión que en realidad nos merece. En el caso de los falangistas, la verdad sea dicha, con la voz bastante alta y clara, como viene siendo habitual en estos tiempos raros y confusos.
Por esta razón, cabe preguntarse... ¿y si son tan aburridos... por qué actúan tanto? ¿por qué jalonan nuestra geografía con decenas y decenas de conciertos en estos meses de verano? La respuesta es muy fácil: si el Ayuntamiento es de izquierdas, porque se trata de un favor inevitable. Y si el Ayuntamiento es de derechas, como el nuestro, por puro y simple complejo: como siempre. Y es que esta progresía cutre y repetitiva lleva un año realmente intenso: reformas estatutarias que están poniendo en peligro a la España unida y solidaria; claudicación ante los asesinos de ETA y correlativa negociación con el entorno abertzale; subida de los tipos de interés; Memoria Histórica... y suma y sigue.
Por estas simples razones, uno -en su modestia- querría tener muy lejos a esta gente a la hora de celebrar las Fiestas de su Pueblo. Es como si quisiéramos decir por aquí ya no váis a entrar, y nos dedicáramos a bailar, beber, comer y reír de un forma inocente y divertida. Pueblerina, en el mejor sentido de la palabra. Hasta aquí habéis llegado, pero de esta línea no váis a pasar.
Pero no, también tenemos que soportar a este rancio progresismo a la hora de divertirnos. Qué lo vamos a hacer... cosas de una inexistente política cultural en nuestro Ayuntamiento. Complejos pueblerinos -y esta vez en el sentido negativo de la expresión- acerca de lo que debe hacerse con nuestro dinero. De a quién debe pagarse y a quién no. Complejos culturales que, una vez más, evidencian la inexistencia de criterios firmes y resueltos que garanticen nuestros espacios de libertad. Es decir, no basta con sufrir a esta gente todo el año. También tenemos que soportarlos en algo tan agradable y nuestro como las propias Fiestas... pum pum quién es, abre la muralla a la fuerza.
Lo gracioso es que, al tiempo que escribo esta crónica, se ha extendido el rumor de que La Falange va a armar follón en el concierto de “Víctorana”, y que va a intentar reventarlo. Para los propagadores de esta serpiente de verano, La Falange no tendría otra cosa que hacer que ir a reventar el conciertito de estos dos abueletes, pasando por alto -en este caso- la existencia de un Seminario de Candidatos Municipales para el 2.007 en la misma fecha, de una crisis interna, del trabajo en dos o tres Plataformas y Coordinadoras y de, si queda algo de tiempo libre, de divertirnos en las Fiestas de nuestro Pueblo. Si bien, por pura lógica y en aras de esa diversión, ya avisamos que fuera del Concierto ofrecido por este dúo revival. No tendríamos otra cosa que hacer que eso. Aunque caería de lleno en la lógica zetapera de la vida, complementada -claro está- por el complejo del Partido Popular.
Y es que, una vez más -como ocurre, por ejemplo, con la agresión al Líbano- se extiende una cortina de humo para ocultar la verdadera naturaleza del problema. Si -pongamos por caso- la gente se aburre en el Concierto de la inefable parejita, echarán la culpa a los fascistas de los bostezos, abucheos y demás posibles pateos colectivos. Jamás se deberá al aburrimiento que -per se- generan estos dos ciudadanos. Igual ocurre con el cercano Líbano: la culpa de los bombardeos y de los ataques sionistas sobre aquella tierra castigada la tiene Hezbollah, pero nunca el amistoso Estado de Israel, paradigma de virtudes cívicas y democráticas: de buena relación con sus vecinos.


Ignacio Toledano Martínez es Abogado en ejercicio del Ilustre Colegio de Madrid. Tiene 48 años. Falangista. Escribe periódicamente en los Medios EXTRACONFIDENCIAL, DIARIO DE LA SIERRA y MEDITERRÁNEO DIGITAL.
balkam dijo
no te diga más,
realmente patético todo lo aquí expuesto, quítense para variar el parche de uno de los ojos... , no se dan cuenta que no ve nada más que por uno?
estamos, son una pareja deplorable, pero por favor, no mezcle todo
14 Enero 2008 | 02:31 PM